martes, 13 de septiembre de 2011

RENACER DE LAS CENIZAS




AVE FÉNIX: Ave mitológica que renace de sus cenizas, ave única en su especie, inmortal, ave de fuego puro cuyas lágrimas son capaces de sanar las heridas más profundas y mortales que cualquier ser vivo pudiera tener.  

He visto personas caer desde lo más alto hacia el abismo profundo, también personas que ha salido de esos abismo, he vistos muertes y nacimientos, resurrecciones e insurrecciones, pero hay algo que siempre me ha llamado la atención y es que cada uno de nosotros tenemos esa manifestación del fénix en nosotros, así como tenemos un dios y un demonio, tenemos esos poderes del fénix, la capacidad de morir y renacer de nuestras propias cenizas, la capacidad de salir adelante, de salir de esos huecos profundos y oscuros que cualquiera de nosotros en algún momento pudiese haber caído. No hablo de morir físicamente, sino más bien de espiritualidad, de la capacidad del alma humana de superarse a sí misma y de brillar cuando la oscuridad nos rodea.

Todos somos fénix morimos y renacemos, así como nace el día y muere con la noche, que a su vez nace la noche y muere con el nacimiento del día, así mismo es el aprendizaje del alma, del corazón de la humanidad, iniciamos ciclos, aprendemos y cerramos ese ciclo con todas las experiencias que adquirimos. Dándole al mismo tiempo paso a un nuevo ciclo, a cosas nuevas, así es el transcurrir de la vida nacer con el día a día, vivirlo, y morir como muere esa noche al amanecer, y contemplar una hermosa alba que despierta con el sol. Una nueva mañana hermosa y llena de luz.

Así debemos de ser nosotros al acabar los ciclos, morir y renacer de nuestras propias experiencias contemplando el nuevo camino, el nuevo ciclo que inicia, recorrerlo con alegría, fe y optimismo. Porque es nuestro camino, lo elegimos nosotros y lo viviremos nosotros hasta llegar al final.

  

Fragmentos del articulo “Reflexionando en momentos de locura lunática”
Fuete: http://bitacoramultipolar.wordpress.com

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