sábado, 31 de enero de 2015

PARA DESPEDIR EL MES




No me preocupa que algo se acabe, tengo claro que todo lo que comienza inevitablemente termina y todo final siempre nos conduce a un nuevo comienzo. Lo que en realidad me inquieta es perder la ilusión de que algo nuevo y mejor pueda suceder.

Nuestra existencia se acorta y pierde sentido si no estamos dispuestos a creer, a soñar a vivir.......y la vida es eso, estar dispuesto a ser sorprendido cada día. 

No perdamos la ilusión de que todo puede cambiar y tengamos fe de que todo será mejor. Yo haré mi esfuerzo.

@gantillano

REVOLUCIÓN



EL PROBLEMA CON EL MUNDO...



jueves, 29 de enero de 2015

PACIENCIA



DE LA ADVERSIDAD A LA ESPERANZA




La inmediatez de las dificultades que nos suceden y que pueden ocupar un amplio espectro de conflictos y sufrimientos exigen nuestro esfuerzo cotidiano, y a menudo, ocupan la mayor parte de nuestras energías y nuestro tiempo quitándonos la posibilidad de vislumbrar nuestra perspectiva de vida.


"El hombre tiene la peculiaridad de que no puede vivir si no mira al futuro" y esto reviste toda una filosofía que requiere de nosotros la mayor predisposición para afrontar el presente sin perder de vista nuestros grandes objetivos y anhelos. Que el árbol no nos impida la visión del bosque implica mantener la perspectiva que facilita el rumbo.


Decía Nietzche: "Quien tiene algo por qué vivir, es capaz de soportar cualquier cómo".


Mirar el futuro a partir de nuestros proyectos, aspiraciones, anhelos o simplemente a partir de quienes nos necesitan a su lado implica infundirnos de la energía que revitaliza nuestro físico y reconforta nuestro espíritu.


El pesimismo, la falta de esperanza y la sensación que nos invade cuando no hallamos las salidas a nuestras dificultades tienen su punto de partida en la actitud que cada uno asuma frente a la adversidad, actitud que puede darnos la oportunidad de tomar el control de la situación y no a la inversa, asumiendo con dignidad y responsabilidad el desafío que la vida nos impone, aun cuando no haya alternativas.


"La emoción, que constituye sufrimiento, deja de serlo tan pronto como nos formamos una idea clara y precisa del mismo", decía Spinoza en su "Ética".


La vida constituye una verdadera escuela para el espíritu y cada una de sus existencias tiene por lo tanto un significado trascendente, no sólo a partir de nuestras realizaciones sino también de nuestras privaciones, luchas y sufrimientos.


Todo ellos nos ejercitan  en el desarrollo de aptitudes y capacidades para nuestro desenvolvimiento, compensando nuestras carencias materiales y espirituales.


No existen dos vidas iguales. Cada vida es distinta porque cada espíritu la ha forjado a partir de una historia diferente. La unicidad es lo que diferencia cada situación y cada desafío. Nadie puede ocupar nuestro lugar y somos nosotros quienes debemos encontrar el sentido a nuestro esfuerzo y a nuestra lucha. La llave está en nuestra actitud frente a la adversidad siendo los únicos responsables de nuestros actos, de nuestras obras, de lo que decimos y hacemos y también de lo que dejamos de hacer.


La humildad de nuestro proceder, la confianza en nuestros valores para concretar nuestros anhelos y el amor de los seres queridos son algunas de las herramientas con las que podemos contar para capitalizar nuestra experiencia de vida.








LA BÚSQUEDA



La búsqueda

Nunca encontramos el Grial.
Los relatos no eran verídicos.
Sólo la fatiga de los caminos acompañó
a los que se aventuraron,
pero se esperaban historias,
¿qué sería nuestro vivir
sin ellas?

Nada se resolvió,
hubiéramos podido quedarnos en casa.
Es que somos tan inquietos.
Sin embargo, concluido el viaje
sentimos que en nosotros
—ya no rehenes
de la esperanza—
había nacido
otro temple.


Rafael Cadenas



miércoles, 28 de enero de 2015

TESTIMONIO DE FE




“A pesar de todo, sigo creyendo que  la gente es buena de corazón. No puedo construir mis esperanzas sobre una base que consista en confusión, miseria y muerte. Veo el mundo gradualmente girar hacia las sombras, escucho el trueno que se aproxima, que nos destruirá también a nosotros, puedo sentir el sufrimiento de millones y, sin embargo, creo que todo saldrá bien, que esta crueldad también llegará a su fin, y que la paz y la tranquilidad regresarán de nuevo”


Diario de Anna Frank
27 de noviembre del 2015






VERDADES AMARGAS



Verdades Amargas 

Yo no quiero mirar lo que he mirado
a través del cristal de la experiencia
el mundo es un mercado donde se compran
honores, voluntades y conciencia.

Amigos? es mentira, no hay amigos
la verdadera amistad es ilusión
ella cambia, se aleja y reaparece
con los giros que da la situación.

Amigos complacientes solo tienen
los que disfrutan de ventura y calma
pero a cuantos abate el infortunio
solo llevan tristezas en el alma.
Si estamos bien nos tratan con cariño
nos buscan, nos invitan, nos adulan
mas si acaso caemos, francamente
solo por cumplimiento nos saludan.

En este laberinto de la vida
donde tanto domina la maldad,
todo tiene su precio estipulado
amores, parentesco y amistad.

El que nada atesora, nada vale.
En la reunión suele pasar por necio
y por nobles que sus hechos sean
solo alcanzan la burla y el desprecio.

Lo que brilla no más tiene cabida
y aunque brille por oro lo que es cobre.
lo que no nos perdonan en la vida
es el atroz delito de ser pobre.

La estupidez, el vicio y hasta el crimen
pueden tener su precio señalado.
Las llagas del defecto no se miran
si las cubre un diamante bien cortado.

La sociedad que adora su desdoro
persigue con su saña al criminal
mas si el puñal del asesino es de oro
enmudece....y el juez besa el puñal.

Nada humano es perfecto nada afable.
todo esta con lo impuro entremezclado
el mismo corazón con ser tan noble
cuantas veces se encuentra enmascarado.

Que existe la virtud? yo no lo niego,
pero siempre en conjunto defectuoso,
hay rasgos de virtud en el malvado
y hay rasgos de maldad en el virtuoso.

Cuando veo en mi paso tanta infamia,
manchándome la planta de tanto lodo
ganas me dan de maldecir la vida
ganas me dan de maldecirlo todo.

A nadie habrá de herir lo que aquí digo,
porque ceñido a la verdad estoy
me dieron a beber hiel y veneno
hiel y veneno en recompensa doy.

Pero si tengo la palabra tosca
con estas líneas turbias y sin nombre,
doblando las rodillas en el polvo
pido perdón a Dios...pero no al hombre.

Ramón Ortega







Ramón Ortega, poeta Hondureño, nacido en la ciudad de Comayagua en el año 1885 y fallecido en Tegucigalpa en 1932. Se considera uno de los más importantes exponentes de la poesía moderna de su País. No fue un autor muy prolífico, desde muy joven debió enfrentar una serie de trastornos psíquicos, lo que afectó su producción poética, pero no la calidad de sus escritos. De sus obras más conocidas se pueden mencionar "El amor errante" y "Flores de Peregrinación" 

LA PALOMA DE LA PAZ EN VENEZUELA

CARICATURAS DE EDO SANABRIA







Fuente: EDO ILUSTRADO

martes, 27 de enero de 2015

EL DESTINO...



MUERE LENTAMENTE




Muere lentamente

Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca.
No arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente
quien hace de la televisión su gurú.

Muere lentamente
quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente
quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente
quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en si mismo.

Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente,
quien pasa los días quejándose de su mala suerte
o de la lluvia incesante.

Muere lentamente,
quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce
o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos
una espléndida felicidad.

Martha Medeiros





Este poema atribuido indebidamente a Pablo Neruda es en realidad autoría de la escritora brasileña Martha Medeiros. Fue escrito originalmente en portugués y publicado por primera vez en el año 2000, con el nombre "A Morte Devagar" también forma parte de su libro "Non-Stop, Crônicas do Cotidiano".

AMANECER




Girasoles decaídos tras una larga noche de sombras oscuras, que abrieron una mañana sus pétalos a la luz del amanecer, elevaron sus corazones hacia el cielo y no necesitaron más motivos para colmar el nuevo día, que girar en dirección al sol... El sol de la conciencia, el sol de la esperanza encendida en cada corazón.



lunes, 26 de enero de 2015

.....ES DESPERTAR




ENTRE PALABRA Y PALABRA....




Entre palabra y palabra, los poetas, introducen con escrupuloso cuidado (o con afortunado descuido) el sentimiento efímero, el germen de un universo imaginado.  Si existen o si son verdad, esos breves espacios creados, dependerá del lector.


Las tres palabras más extrañas

Cuando pronuncio la palabra Futuro,
la primera sílaba pertenece ya al pasado.

Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.

Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.

Wislawa Szymborska





Poeta, ensayista y traductora polaca, nacida en 1923. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1996 y recibió muchos otros premios significativos que reconocen su habilidad y minucioso trabajo de la poesía. Traductora de obras literarias del francés, perteneció a la Unión de Escritores y la Asociación de Escritores. Falleció el 1 de febrero de 2012.


FELIZ SEMANA



domingo, 25 de enero de 2015

LA INGENUIDAD



PARECE QUE FUE AYER..



Por estas calles

Por estas calles la compasión ya no aparece 
y la piedad hace rato que se fue de viaje 
cuando se iba la perseguía la policía 
oye conciencia mejor te escondes con la paciencia. 

Por ningún lado se encuentran rastros de valentía 
quienes la vieron dicen que estaba pálida y fría 
se daba cuenta que estaba sola y sin compañía 
y cada vez que asomaba el rostro se le veía. 

Por eso cuídate de las esquinas, 
no te distraigas cuando caminas 
que pa’ cuidarte yo solo tengo esta vida mía. 

Por estas calles hay tantos pillos y malhechores 
y en eso si que no importa credo, raza o colores 
tú te la juegas si andas diciendo lo que tú piensas 
al hombre bueno le ponen precio a la cabeza. 

Y los que andan de cuello blanco son los peores 
porque además de quemarte se hacen llamar señores 
tienen amigos en altos cargos muy influyentes 
y hay algunos que hasta se lanzan pa’ presidente. 

Por eso cuídate de las esquinas, 
no te distraigas cuando caminas 
que pa’ cuidarte yo solo tengo esta vida mía. 

Giordano Di Marzo Migani 
(Yordano)




UN REGALO PARA LA MEMORIA




La historia de un caballo que era bien bonito
Aquiles Nazoa


Yo conocí un caballo que se alimentaba de jardines.

Todos estábamos muy contentos con esa costumbre del caballo; y el caballo también porque como se alimentaba de jardines, cuando uno le miraba los ojos las cosas se veían de todos los colores en los ojos del caballo.

Al caballo también le gustaba mirarlo a uno con sus ojos de colores, y lo mejor del asunto es que con los ojos de ese caballo que comía jardines se veían todas las cosas que el caballo veía, pero claro que más bonitas, porque se veían como si tuvieran siete años. Yo a veces esperaba que el caballo estuviera viendo para donde estaba mi escuela. El entendía la cosa y miraba para allá, y entonces mi hermana Elba y yo nos íbamos para la escuela a través de los ojos del caballo.

¡Qué caballo tan agradable!

A nosotros cuando más nos gustaba verlos era aquellos domingos por la mañana que estaban tocando la retreta y ese caballo de colores llegaba por ahi vistiéndose de alfombra por todas partes que pasaba.

Yo creo que ese caballo era muy cariñoso. Ese caballo tenía cara de que le hubiera gustado darle un paseíto a uno, pero quien se iba a montar en aquel pueblo en un caballo como ese, pues a la gente de ahí le daba pena; ahí nadie tenía ropa aparente.

Como sería de bonito ese caballo que con ese caballo se alzó Miranda contra el gobierno porque se inspiró en el tricolor de sus labios y en el rubio de sus ojos.

Ese caballo si se veía bonito cuando estaban tocando ahí esa retreta y el Señor Presidente de la Sociedad de Jardineros lo traía para que se desayunara en la plaza pública.

Que caballo tan considerado. Ese caballo podía estar muy hambriento, pero cuando los jardineros lo traían para que se comiera la plaza, el sabia que en el pueblo había mucha gente necesitada de todo lo que alli le servían, y no se comía sino a los músicos.

Y los músicos encantados. Como el caballo estaba lleno de flores por dentro, ellos ahí se sentían inspirados y se la pasaban tocando música dentro del caballo.

Bueno, y como el caballo se alimentaba de jardines y tenía todos los colores de las flores que se comía, la gente que pasaba por ahí y lo veía esperando que los jardineros le echaran su comida decían: míreme ese caballo tan bonito que está ahí espantándose las mariposas con el rabo.

Y el caballo sabía que decían todo eso, y se quedaba ahí quietecito sin moverse para que también dijeran que aquel caballo era demasiado bonito para vivir en un pueblo tan feo, y unos doctores que pasaron lo que dijeron es que lo que parecía ese caballo es que estaba pintado en el pueblo.

¡Así era de bonito ese caballo!

Todo el mundo era muy cariñoso con ese caballo tan bonito, y más las señoras y señoritas del pueblo, que estaban muy contentas con aquel caballo que se alimentaba de jardines.¿No ve que como consecuencia de aquella alimentación lo que el caballo echaba por el culito eran rosas?

Así, cuando las damas querían adornar su casa o poner un matrimonio, no tenían más que salir al medio de la calle y recoger algunas de las magníficas rosas con que el caballo le devolvía sus jardines al pueblo.

Una vez en ese pueblo se declaró la guerra mundial, y viendo un general el hermoso caballo que comía jardines, se montó en él y se lo llevó para esa guerra mundial que había ahí, diciéndole: mira caballo, déjate de jardines y de maricadas de esas y ponte al servicio de tal y cual cosa, que yo voy a defender los principios y tal, y las instituciones y tal, y el legado de yo no se quien, y bueno, caballo, todas esas lavativas que tu sabes que uno defiende.

Apenas llegaron ahí a la guerra mundial, otro general que defendía el patrimonio y otras cosas así, le tiró un tiro al general que estaba de este lado de la alcabala, y al que mató fue al caballo que se alimentaba de jardines, que cayo a tierra echando una gran cantidad de pájaros por la herida porque el general lo había herido en el corazón.

La guerra por fin tuvo que terminarse porque si no hubiera quedado a quien venderle el campo de batalla.

Después que terminó la guerra, en ese punto que cayó muerto el caballo que comía jardines, la tierra se cubrió de flores.

Una vez venía de regreso para su pueblo uno que no tenía nombre y estaba muy solo y había ido a recorrer mundo buscando novia porque se sentía bastante triste, ¿no ve que le mataron hasta el perro con eso de la defensa de los principios y tal?, y no había encontrado novia alguna porque era muy pobre y no tenia ninguna gracia.

Al ver ese reguero de flores que había ahí donde había muerto el caballo que comía jardines, el hombre cogió una de su gusto y se la puso en el pecho. Cuando llegó al pueblo encontró a su paso una muchacha que al verlo con su flor en el pecho, dijo para ella misma: que joven tan delicado que se pone en el pecho esa flor tan bonita. Hay cosas bonitas que son tristes también, como esa flor que se puso en el pecho ese joven que viene ahí. Ese debe ser una persona muy decente y a lo mejor es un poeta.

Lo que ella estaba diciendo dentro de ella con ese asunto, el hombre no lo escuchó con el oído, sino como lo oyó fue con esa flor que tenía en el pecho.

Eso no es gracia; cualquiera pude oír cosas por medio de una flor que se ha puesto en el pecho. La cuestión es que uno sea un hombre bueno y que reconozca que no hay mayores diferencias entre una flor colocada en el pecho de un hombre y la herida de que se muere inocentemente en el campo un pobre caballo.

Qué iba a hacer, le regaló a aquella bonita muchacha la única cosa que había tenido en su vida, le regaló a la muchacha aquella flor que le servía a uno para oír cosas: ¿quién con un regalo tan bueno no enamora inmediatamente a una muchacha?

El día que se casaron, como el papá de ella era un señor muy rico porque tenía una venta de raspado, le regaló como veinticinco tablas viejas, dos ruedas de carreta y una moneda de oro.

Con las veinticinco tablas el hombre de la flor se fabricó una carreta y a la carreta le pintó un caballo, y con la moneda de oro compro una cesta de flores y se las dio de comer al caballo que pinto en la carreta, y ese fue el origen de un cuento que creo haber contado yo alguna vez y que empezaba: "Yo conocí un caballo que se alimentaba de jardines".

Aquiles Nazoa 





viernes, 23 de enero de 2015

MEMORIA ÚTIL DEL 23 DE ENERO, 1958 SIMON ALBERTO CONSALVI

 

 

Con la perspectiva de más de medio siglo, los venezolanos podemos mirar al 23 de enero de 1958 como una de las grandes jornadas del pueblo y de la nación en su conjunto. Fue un momento ejemplar, y por consiguiente debe perdurar en nuestra memoria y servirnos de aliento en los tiempos de crisis o incertidumbre.

Aquel día los ciudadanos de todas las regiones y de todos los sectores sociales le dijeron No a la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez y a todos los sistemas que pudieran semejarse. Fue un canto multitudinario a la libertad.

El dictador quiso reelegirse mediante un plesbicito fraudulento e inconstitucional, pero de inmediato tanto el pueblo como las Fuerzas Armadas descubrieron la oscura trama del general. Pérez Jiménez comenzó por destituir a dos de los personajes más odiados de su régimen, el jefe de la Seguridad Nacional y el Ministro de Relaciones Interiores, Pedro Estrada y Laureano Vallenilla Planchart, pero esto no le bastó para aplacar las furias populares desatadas.

Como a todos los dictadores de todas las épocas su tiempo se había terminado. Igual que Juan Vicente Gómez décadas antes. Así está escrito.

El alzamiento militar del 1º de enero fue como el primer campanazo de las Fuerzas Armadas que le hicieron ver al dictador que no podía seguir mal utilizando y abusando de su nombre.

El 23 de enero en la madrugada, el dictador huyó a bordo de “La vaca sagrada”, como llamaban el avión presidencial de la época, y fue a buscar refugio en la República Dominicana, bajo la protección del generalísimo Rafael Leónidas Trujillo, el personaje de La fiesta del chivo.

Son innumerables las lecciones del 23 de enero, pero la más fundamental de todas fue la adhesión demostrada por los venezolanos a la libertad, la democracia pluralista y los derechos humanos. Aquella fue, en efecto, una jornada de unidad dentro de la pluralidad de diversos partidos, de civiles y militares, en fin de la sociedad en su conjunto.

Según se lee en los textos de historia, Pérez Jiménez malversó los recursos públicos; dio concesiones petroleras cuando eran innecesarias para recibir petrodólares y complacer a las grandes trasnacionales. Mantuvo una severa censura de prensa, exterminó a los partidos, controló todos los poderes del Estado, y se mantuvo a sangre y fuego en el poder hasta que sus abusos determinaron su caída. Pretendió perpetuarse como dictador vitalicio, alegando que “sólo él garantizaba el progreso y la estabilidad de la nación”. Alegando, como en los tiempos de Gómez, que los venezolanos no estaban en capacidad de gobernarse en libertad.

Repasar nuestra historia con espíritu crítico nos permitirá fortalecer nuestra decisión de profundizar la democracia sin mengua de la libertad, en la búsqueda infatigable de equidad e igualdad. Por estas razones debemos mirar al 23 de enero de 1958, en busca de inspiración y de espíritu unitario para sortear con éxito ciudadano las pruebas que nos presenta ahora la nación.

Ojalá que la celebración del 23 de enero de 2013 contribuya a la consolidación del espíritu de tolerancia y comprensión con que debemos actuar todos los ciudadanos en esta hora tan particularmente critica.

SIMON ALBERTO CONSALVI

UN AÑO ANTES....1957



1957 EL AÑO EN QUE LOS VENEZOLANOS PERDIMOS EL MIEDO 


Era la época en que un llamado a la puerta, en medio de la noche, podía significar la muerte. Decenas de dirigentes políticos habían sido asesinados, centenares más intentaban sobrevivir en campos de concentración y aun miles sufrían las penas del exilio. Millones de venezolanos vivían bajo terror, mientras un solo hombre, Marcos Pérez Jiménez, decidía el destino de todo el país.


Pero en 1957, la sumatoria de una serie de liderazgos –políticos, religiosos, sindicales y estudiantiles– rescató la moral del país y creó las condiciones para que terminara una de las dictaduras más tenebrosas de Latinoamérica.


Existe un paralelismo entre esa fecha y los momentos que vive actualmente el país, sobre todo porque después de más de 50 años, también existen en el futuro amenazas similares como las de entonces.


Hay un gran paralelismo porque en 1957 estábamos amenazados con la dictadura de Pérez Jiménez,  violando la constitución como en efecto la violó, trataba de prolongarse en el tiempo, solamente la unidad verdadera, la acogencia de los partidos, de las grandes personalidades y de todos los sectores de la sociedad civil, de los sindicatos de los obreros, impidieron que la dictadura se prolongara.


El año  1957 ingreso a la historia como el gran año de la unidad, de gran claridad de las decisiones, de gran coraje  y gran lucidez.

23 DE ENERO DE 1958


TITULARES DE LA ÉPOCA 









jueves, 22 de enero de 2015

LA TORMENTA SE AVECINA




Sé que se avecina una tormenta porque puedo mirar a lo lejos y ver lo que sucede en el horizonte. Por supuesto, la luz ayuda: es el final del atardecer, lo cual hace más nítido el contorno de las nubes. Veo también el destello de los relámpagos.

Ni un solo ruido. El viento no está soplando ni más fuerte ni más débil que antes. Pero sé que se acerca una tormenta, porque estoy acostumbrado a mirar al horizonte.

Me detengo. No hay nada más emocionante o terrorífico que mirar una tormenta que se aproxima. El primer pensamiento que se me ocurre es ir a buscar cobijo, pero eso puede ser peligroso. El cobijo puede ser una especie de trampa, pues de aquí a poco tiempo el viento empezará a soplar, y puede que tenga fuerza suficiente como para arrancar tejados, derribar árboles, destruir cables de alta tensión.

Recuerdo un viejo amigo que de niño vivió en Normandía, y pudo presenciar el desembarco de las tropas aliadas en la Francia ocupada por los nazis. No he olvidado sus palabras: “Me levanté, y el horizonte estaba lleno de barcos de guerra. En la playa al lado de mi casa, los soldados alemanes contemplaban la misma escena que yo. Pero lo que más me aterrorizaba era el silencio. Un silencio total, que precede a un combate a vida o muerte.”

Y ese mismo silencio es el que me rodea. Y poco a poco es sustituido por el murmullo, muy suave, de la brisa en los campos de maíz a mi alrededor. La presión atmosférica está cambiando. La tormenta está cada vez más cerca, y el silencio comienza a ser sustituido por el suave rumor de las hojas.

He presenciado muchas tormentas en mi vida. La mayor parte me pilló por sorpresa, por lo que tuve que aprender, y muy rápidamente, a mirar más lejos, a entender que no soy capaz de controlar el tiempo, a practicar el arte de la paciencia, y a respetar la furia de la naturaleza. Las cosas no siempre suceden como uno quiere, y más vale hacerse a la idea.

Hace muchos años, compuse una canción que decía “perdí el miedo a la lluvia / pues la lluvia, al volver a la tierra, trae cosas del aire.” Es mejor dominar el miedo. Ser digno de aquello que escribí, y entender que, por muy malo que sea el vendaval, en algún momento pasará.

El viento ha aumentado de velocidad. Estoy en un campo abierto, hay árboles en el horizonte que, por lo menos en teoría, atraerán los rayos. Mi piel es impermeable, por muy empapada que tenga la ropa. Por lo tanto, más vale disfrutar de esta vista, en lugar de salir corriendo en busca de cobijo.

Pasa media hora. A mi abuelo, ingeniero, le gustaba enseñarme las leyes de la física mientras nos divertíamos: “después de ver el rayo, cuenta los segundos y multiplícalos por 340 metros, que es la velocidad del sonido. Así sabrás siempre a qué distancia suenan los truenos”. Un poco complicado, pero me acostumbré a hacerlo desde niño: en este momento, la tormenta se encuentra a dos kilómetros de distancia.

Aún hay suficiente claridad para que pueda ver el contorno de las nubes que los pilotos llaman CB, cumulonimbos, con su forma de yunque, como si un herrero estuviese martilleando los cielos, forjando espadas para dioses enfurecidos, que en este momento deben de estar sobre la ciudad.

Veo la tormenta que se aproxima. Como cualquier otra tormenta, trae consigo destrucción, pero al mismo tiempo moja los campos, y la sabiduría del cielo desciende junto con su lluvia. Como cualquier otra tormenta, pasará. Cuanto más violenta sea, más rápido lo hará.

Gracias a Dios, aprendí a enfrentarme a las tormentas.


Paulo Coelho
Mayo 2006




Fuente: http://paulocoelhoblog.com